Un acordeón bien cuidado puede durar décadas. Hay Corona II de los años noventa que siguen sonando impecables porque sus dueños supieron tratarlos. Pero también hay acordeones de dos años que ya suenan desafinados, con fuelle duro y botones pegajosos, porque nadie les explicó lo básico del mantenimiento.
No necesitas ser técnico ni gastar una fortuna. Estos son los cuidados esenciales que cualquiera puede hacer en casa.
El fuelle: nunca mojado
El fuelle es el pulmón del acordeón, y es también la parte más delicada. Está hecho de cartón plegado, tela y piel. Si le cae agua, cerveza o cualquier líquido, se hincha, se endurece y pierde flexibilidad. Limpiar el exterior del fuelle solo con un trapo seco o ligeramente húmedo (exprimido al máximo). Para el polvo entre los pliegues, usa una brocha de cerdas suaves.
Si notas que el fuelle tiene pequeños agujeros o la tela se está despegando, llévalo con un técnico. Intentar pegarlo tú con resistol o silicón casi siempre empeora las cosas.
Almacenamiento: siempre vertical
Guarda tu acordeón de pie, con el fuelle cerrado y las correas ajustadas para que no se abra solo. Nunca lo dejes acostado con el peso sobre el fuelle, porque con el tiempo se deforma. El estuche original es tu mejor amigo: protege de polvo, golpes y cambios bruscos de temperatura.
Si no tienes estuche, consigue uno. Un estuche rígido para acordeón cuesta entre $800 y $2,500 MXN dependiendo del tamaño, y es la mejor inversión que puedes hacer después del acordeón mismo.
Humedad: el enemigo silencioso
Las lengüetas de tu acordeón son de metal, y el metal se oxida con la humedad. Si vives en una zona costera o muy húmeda, guarda paquetes de gel de sílice dentro del estuche para absorber la humedad. Cambia los paquetes cada dos o tres meses.
Por el otro extremo, el calor seco excesivo también daña. La cera que sujeta las lengüetas a las placas se puede ablandar con temperaturas altas, lo que provoca desafinación o que una lengüeta se suelte por completo.
No lo dejes en el carro
Este es el error más común y el más costoso. El interior de un carro estacionado al sol en México puede superar los 60 °C. A esa temperatura, la cera de las lengüetas se derrite, el fuelle se reseca, los botones se pueden deformar y el acabado se daña. Nunca, bajo ninguna circunstancia, dejes tu acordeón en el carro por más de unos minutos.
Cuándo llevarlo a afinar
Un acordeón nuevo debería mantenerse afinado al menos un año. Después de eso, depende de cuánto lo uses. Si tocas a diario o en grupo, una revisión cada 6-12 meses es razonable. Si notas que ciertas notas suenan "apagadas" o ligeramente fuera de tono, es hora de visitar al técnico.
La afinación profesional cuesta entre $500 y $2,000 MXN dependiendo del estado del instrumento y la zona donde vivas. No intentes afinar las lengüetas tú mismo a menos que tengas experiencia; es fácil arruinarlas limando de más.
Cuidar tu acordeón no es complicado. Es cuestión de crear hábitos: guardarlo bien, mantenerlo seco, sacarlo del estuche para tocarlo (no para exhibirlo) y llevarlo a revisión cuando lo necesite. Un instrumento bien tratado no solo suena mejor, sino que vale más si algún día decides venderlo o cambiarlo.